Trastornos del procesamiento o integración sensorial en niños.


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La integración sensorial es la capacidad del sistema nervioso para interpretar la información percibida por los sentidos y generar respuestas inmediatas. Cuando falla una de las piezas que componen ese mecanismo, los niños se enfrentan a más obstáculos de los habituales y se irritan, se retraen o explotan emocionalmente. La secuencia lógica es percibir, organizar y responder, pero muchos niños tienen dificultades a la hora de seguirla y se enfrentan a la Disfunción de Integración Sensorial (DIS) o Desorden en el Procesamiento Sensorial (DPS).

Estas dificultades ocurren porque el cerebro tiene problemas para organizar la información que recibe a través de los sentidos.
Los chicos con dificultades del procesamiento sensorial pueden ser excesivamente sensibles a las imágenes, sonidos, texturas, aromas, sabores y a otros estímulos sensoriales. El niño que padece de este trastorno, es un niño que tiene reacciones exageradas, no soporta cambios en su rutina diaria, tiene problemas de conducta, aprendizaje, es muy inquieto, se asusta fácilmente, tiene problemas de sueño, de autonomía, en su higiene y para hacer amigos.

No existen estudios a gran escala sobre las dificultades del procesamiento sensorial, así que se desconocen las causas. Los investigadores están comenzando a usar imágenes del cerebro para averiguar las causas biológicas. Un estudio reciente señaló que hay conexiones entre ciertas áreas del cerebro que pueden afectar la manera como se procesa la información sensorial. Sin embargo, no hay suficientes evidencias científicas para formular conclusiones.

Los síntomas de las dificultades del procesamiento sensorial pueden variar de ligeros a severos. Estos son algunos de los síntomas más comunes:
Hipersensibilidad: Los niños hipersensibles (o excesivamente sensibles) podrían tener una respuesta extrema a los ruidos fuertes o percibir sonidos que otras personas no notarían. Les podría disgustar ser tocados, incluso, por los adultos que conocen. Podrían tener miedo de las muchedumbres, ser reacios a jugar en los juegos patio de recreo o estar preocupados acerca de su propia seguridad (de ser empujados hacia algún lugar o caerse), incluso, cuando no hay un peligro real.
Hipo-sensibilidad: Los niños hipo-sensibles (o poco sensibles) carecen de sensibilidad de sus alrededores. Ellos podrían tener una alta tolerancia o indiferencia al dolor. Podrían ser “buscadores sensoriales” es decir, que tendrían una constante necesidad de tocar a las personas o las cosas, incluso, cuando no es apropiado.
Podrían también tener dificultades con el espacio personal o ser torpes y sin coordinación. Podrían estar moviéndose constantemente y tomar riesgos en el patio de juegos, y lastimar a otros niños por accidente al jugar.
Algunos niños con dificultades del procesamiento sensorial muestran signos de ambos, hiper e hipo-sensibilidad. Ellos podrían reaccionar de una de las siguientes maneras o de ambas:
Respuesta extrema a un cambio de medio ambiente: Los niños podrían estar bien en un lugar familiar, pero hacer un berrinche en una tienda repleta de gente y ruidosa. Estos berrinches pueden ser aterradores para los padres y para los mismos niños, ya que para los niños que son hipersensibles podría ser difícil parar el berrinche una vez que empezaron.
Escapándose de la estimulación: Los niños que son muy poco sensibles, podrían escaparse de algo que es demasiado estimulante o correr hacia algo que podría llegar a calmarlos. Por ejemplo, ellos podrían correr a lo largo del patio de juegos, hacia una maestra que les es familiar, sin prestar atención a los otros niños que han derribado a su paso.

Para los chicos con dificultades del procesamiento sensorial, lidiar con la información sensorial puede ser frustrante y confuso. Estos son ejemplos de cómo esto puede afectar ciertas habilidades.
Resistencia al cambio y dificultad para enfocarse: Puede ser una lucha para los chicos con dificultades del procesamiento sensorial adaptarse a un nuevo ambiente y situaciones. Esto puede hacer que les tome más tiempo establecerse en las actividades. Ellos podrían sentirse estresados cuando se les pide que paren de hacer lo que están haciendo y comiencen a hacer otra actividad nueva.
Problemas con las habilidades motoras: Los niños que son poco sensibles al tacto podría evitar agarrar objetos. Este es un problema debido a que jugar y manipular objetos es un aspecto crucial en el desarrollo, el cual ayuda a los niños a dominar las tareas motoras relacionadas, como la de sostener un lápiz o abotonarse ropa. Ellos podrían parecer torpes debido a la conciencia limitada de su propio cuerpo.
Falta de habilidades sociales: Los niños hipersensibles podrían sentirse ansiosos e irritables alrededor de otros niños, haciéndoles difícil socializar. Por otro lado, los niños poco sensibles, podrían ser rudos con los otros niños y podrían evitarlos en el patio de juegos o excluirlos de las fiestas de cumpleaños.
 Autocontrol limitado: Los niños que se sienten ansiosos o demasiado estimulados, podrían tener problemas para controlar sus impulso. Ellos podrían irse de repente o hacer a un lado un nuevo juguete ruidoso sin jugar con éste.

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Las dificultades del procesamiento sensorial no están en el DSM-V, por lo tanto éstas no pueden ser técnicamente “diagnosticadas”. Sin embargo, esto no significa que no haya una manera de averiguar si su hijo tiene dificultades del procesamiento sensorial.
Comience a tomar notas acerca de las conductas y los síntomas que usted está observando en su hijo y cuándo ocurren. Usted también podría preguntarles a los maestros acerca de las conductas y síntomas que ellos han notado en la escuela. Toda esta información le será de mucha ayuda a los especialistas que evaluarán a su hijo.

Posibles Indicadores:
Bebés de 0 y 36 meses
Problemas de alimentación o sueño.
Irritable cuando lo están vistiendo, incómodo por su ropa.
Rara vez juega con sus juguetes.
Resiste a que lo alcen; curva la espalda cuando lo alzan.
No puede calmarse solo.
Torpe, poco flexible, cuerpo tieso. Demorado en sus habilidades motoras.
Preescolares entre 3 y 5 años
Muy sensibles al tacto, ruidos, olores u otras sensaciones o a la gente.
Se distrae fácilmente, se mueve mucho, es agresivo.
Dificultad para vestirlo, darle de comer, dormirlo y/o entrenarlo para ir al baño solo.
Dificultad para hacer amigos.
Torpe, débil, habilidades motoras bajas.
En constante movimiento.
Pataletas frecuentes, especialmente cuando debe cambiar de actividades.
Niños entre 5 y 12 años.
Muy sensible al tacto, ruidos, olores u otras sensaciones y/o a la gente.
Se distrae fácilmente, se mueve mucho, es agresivo.
Se sobrecarga fácilmente, sintiéndose angustiado por las circunstancias.
Dificultad para escribir o para realizar actividades motoras.
Dificultad para hacer amigos.
Indiferente al dolor propio o el de los demás.

Los profesionales que evalúen a su hijo, probablemente querrán descartar otros dos trastornos que tienen síntomas similares a los de las dificultades del procesamiento sensorial: el TDAH, y el trastorno del espectro autista. A diferencia de las dificultades del procesamiento sensorial, estos dos trastornos están en la lista del DSM-V.
TDAH: Los niños con TDAH, por lo general, muestran signos de dificultades del procesamiento sensorial, pero un niño con dificultades del procesamiento sensorial podría no cumplir con los criterios establecidos para diagnosticar el TDAH.
Los trastornos del espectro del autismo: La mayoría de los niños con trastorno del espectro del autismo tienen dificultades del procesamiento sensorial, pero no todos los niños con dificultades del procesamiento sensorial muestran signos del trastorno del espectro del autismo.

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La terapia ocupacional puede ayudar a los niños con problemas sensoriales a sentirse menos abrumados y a que aprendan a lidiar con las situaciones desafiantes. Los terapeutas ocupacionales realizan actividades dirigidas a que el niño se sienta más cómodo, seguro y capaz de concentrarse. Hay mucho contacto físico diseñado para proporcionarle la cantidad apropiada de estimulación. La terapia a través del juego busca la motivación intrínseca del niño para conseguir respuestas adecuadas del procesamiento sensorial.  Estas actividades no constituyen una “exposición continuada a estímulos sensoriales ni entrenamiento repetitivo en habilidades”, sino que se centran en las experiencias sensoriales para obtener respuestas cada vez más complejas. Los juguetes pueden ser de una ayuda de integración sensorial, junto c la orientación profesional, son las claves para el tratamiento y hacer adaptaciones para niños con trastornos leves a severos de procesamiento sensorial. Además, estos juguetes también se pueden beneficiar los niños a cualquier edad para ayudarles a alcanzar etapas de desarrollo apropiadas y desarrollar las habilidades de procesamiento sensorial

En Fun4us contamos con una selección de juguetes que pueden ayudar en la integración sensorial y les invitamos a visitar en los siguientes enlaces.

SENSORIAL AUDITIVO

SENSORIAL OLFATIVO

SENSORIAL TÁCTIL

SENSORIAL VESTIBULAR

SENSORIAL VISUAL

Referencias: EFE: Salud ( Disfunción de Integración Sensorial o la realidad desordenada, amenaza para los niños) // Understood ( Entender las dificultades del procesamiento sensorial ) // Psyciencia ( ¿Qué es el trastorno de procesamiento sensorial?).

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